Mi trabajo en el Centro Narvaja

01.09.2014 18:05
 
Es un orgullo formar parte de esta Institución, es por eso que la intención de estas líneas surge a partir del deseo de hacer público lo compartido a lo largo de estos últimos años con el Fobia Club filial La Pampa, refiriéndome a mis compañeros, el Dr. Miguel Ángel Narvaja y Dr. Agustin Ramiro Narvaja, las Coordinadoras, Magdalena y Eve; a los pacientes que confían en nosotros, y al hermoso arte de desarrollar nuestra labor profesional.
 
Dicha labor, a través de un desempeño profesional y compromiso personal, no deja de ser una artesanía, metafóricamente hablando, al considerar que el trabajo que se realiza conjuntamente con el paciente, es propio, único e irrepetible, como cada uno de nosotros los seres humanos. Esta exclusividad, es lo que le agrega a nuestra práctica esa “magia” especial y encantadora que todos los días nos impulsa para seguir, crecer y motivarnos íntegramente con nuestro desarrollo profesional.
 
Realizando una mirada retrospectiva desde mi rol como psicóloga de esta filial del Fobia Club, el saldo cuenta a mi favor, considerando las numerosas experiencias positivas compartidas tanto desde la clínica psicológica individual como desde el trabajo terapéutico grupal, cuya riqueza considero que solo puede ser entendida por aquellas personas que ya sea como profesional, coordinador o paciente, de una u otra manera, han sido partícipes de dicha práctica, pudiendo aportar esa “semillita” de incalculable valor para la recuperación de los trastornos de ansiedad, presentes en cada uno de los pacientes integrantes del grupo.
 

Terapia Cognitiva Comportamental

 
A través de la Terapia Cognitiva Comportamental, disponemos de herramientas fundamentales para el tratamiento de los trastornos de ansiedad (Trastorno por Ansiedad Social, Pánico, Agorafobia, entre otros), los cuales pueden llegar a ser discapacitantes en la vida de las personas que los padecen.
 
El tratamiento de estos trastornos es integral, apuntando a realizar una reestructuración cognitiva para mejorar la calidad de vida de los pacientes, incrementando su autoestima y su autonomía.   
Para alcanzar el logro de los objetivos planteados, comenzamos realizando una psicoevaluación multidimensional diagnóstica, y a partir de los resultados obtenidos, confeccionamos un plan de tratamiento específico para cada uno de los pacientes.
 
La aplicación de este modelo psicoterapéutico, no solo corrige las distorsiones cognitivas, sino que intenta disminuir el malestar del paciente, quien adquiere recursos, a través de diversas técnicas y ejercicios, para afrontar los problemas por los cuales asiste a la consulta, hasta desaparecer al finalizar el tratamiento. 
 
Por último, vale la pena destacar que existen criterios claros acerca de cuándo finalizar la intervención profesional y dar de alta al paciente, motivando la independencia funcional del mismo, que considero fundamental a la hora de hablar de un éxito terapéutico.